Cuentos cortos para niños

Hola chicos, me llamo Jorge, el otro día me levante una mañana cómo cada día, me asome a la ventana de mi dormitorio y ¡oh! ¡sorpresa!, había nevado en pleno verano, el jardín de casa estaba cubierto totalmente por una gran capa de nieve, los arboles también y en el jardín brillaba el sol cómo cualquier otro día de verano.
Algo raro estaba pasando en el jardín de casa, debo descubrirlo, me dije. Me vesti, me abrigue y salí de casa, el calor me golpeó de lleno, todo estaba nevado pero... ¡hacía calor! rápidamente volví a mi dormitorio y me puse el bañador y las chanclas, baje corriendo salí y ¡oh! ¡otra sorpresa! el jardín estaba poblado por pequeños seres, eran cómo personas, eran niños, pero tenián los pies enormes, delgados y alargados, los brazos, también eran muy largos, tanto que les llegaban hasta el suelo, por lo demás, eran iguales a nosotros. Me acerque para verlos de cerca y salieron todos disparados, sus largos pies eran cómo esquies, si, eso es, con los pies esquiaban cómo las personas, y los brazos les servian para mantener el equilibrio y darse impulso, pronto habían desaparecido de mi vista, ¡eran rapidísimos!.

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